martes, 8 de noviembre de 2016

Fácil

Ojalá te des cuenta. Es muy fácil prescindir de mí, por supuesto, pero también es sencillo echar de menos mis abrazos y la sonrisa que anuncia un beso. Es muy cómodo tener una cama enorme para ti sola, pero no es comparable a darse la vuelta y notar mi respiración sosegada en tu cuello. Es fácil y rápido irse a dormir sin despedirse de nadie, pero te aseguro que no pasará una noche en la que no te acuerdes de que no te he dado las buenas noches. Es absolutamente genial pasar tiempo con amigos, pero en algunos momentos vas a sentir la necesidad de que de mi boca salga un mi amor

Es fácil estar sin mí, sí, mucho. Hemos tenido el suficiente tiempo para darnos cuenta de que podemos vivir la una sin la otra. Los días pasan y algunos incluso se parecen mucho al concepto idealizado que tenemos de felicidad. Pero no nos engañemos, igual de fácil es estar juntas, dejarnos ser, dejarnos sentir y cerrar los ojos muy fuerte para que nada ni nadie irrumpa en nuestro cielo particular. Y es que a veces se te olvida que juntas sólo somos una…

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