martes, 22 de marzo de 2016

not anymore

Y ahora intento llenar el vacío con canciones, con momentos, con personas. Ya no eres el cien por ciento. Mi cama ya no huele a ti, ni mi ropa, ni yo misma. Ya no extiendo la mano al acostarme para sentir las últimas cenizas de aquel fuego inapagable. Ya no quema, he decido soplar y que vuelen por toda la habitación, como tus recuerdos, que se empeñan en devolverme un trozo de lo que eras, aunque ya no lo quiera. Mis pasos empiezan a ser firmes, mi existencia empieza a recuperarse, aunque yo no sea consciente. Estoy aprendiendo a completar espacios con una versión de la vida que me gusta mucho menos que tú, pero que me está devolviendo el oxígeno que creí perder para siempre. Estoy cambiando el agua salada por los suspiros, por la resignación de algo que tenía sus horas contadas y tuvo que terminar. El hielo cada vez me quema menos, las palabras cada vez me saben menos amargas. Dicen que nadie es imprescindible en la vida, y creo que lo estoy comprobando con terribles consecuencias. Nunca volveré a decir a nadie te necesito

No hay comentarios:

Publicar un comentario