Ahora tu recién estrenado Madrid tiene un pequeño trozo de mi. Las escaleras del metro te parecerán interminables sin mis besos y yo las recordaré cada vez que cierre los ojos. La 2 de Mayo sabe un poco a Granada, y Malasaña ha sido testigo de cómo te miro. Tu mano se ha paseado con la mía por mitad de Gran Vía, y los animales nos han dicho a gritos que nuestro amor no es normal. El barrio de los seis colores nos ha visto reír, y tu pelo ha deambulado por calles desconocidas topándose con un par de novelas de Agatha Christie.
El cielo también se puso de acuerdo, y nos brindó un atardecer destemplado bajo un regalo que vino desde muy lejos. Y tu voz coloreó la tarde del jueves, y la del viernes. Hemos cogido vuelos directos a Estados Unidos bajo un manto de estrellas hecho a medida para nuestros cuerpos. El café se ha endulzado con nuestros abrazos y nos hemos dado cuenta de que hoy es el día.
No hay comentarios:
Publicar un comentario