domingo, 30 de octubre de 2016

Holes in the sky

No sólo yo correría incansable hacia ellos. También hay canciones que me llevan hasta tus abrazos. Ahora ellas hablan por mi. Bajo un sencillo punto las reúnes tú a todas. Es lo más fácil ahora mismo. Un punto. Punto y final. Te juro que voy a hacer todo lo posible para no sumarle otros dos y continuar lo inalcanzable. Eso eras, eso sigues siendo; siempre lo serás. Como un sueño lejano ronda todo por mis recuerdos, cansados de no acordarse de tu voz mientras sonríes. Temerosos de caer en el olvido del sabor de tus labios. Hasta las palabras te has llevado, nada coherente explicaría el miedo que tengo de ahogarme de nuevo. 

No, no cedas. Quierete a ti. No me salves otra vez. 

viernes, 28 de octubre de 2016

como si fueras a morir..

Acompáñame al silencio de charlar sin las palabras, a saber que estás ahí y yo a tu lado. Acompáñame a lo absurdo de abrazarnos sin contacto, a pensar en mi para vivir por ti. Acompáñame a estar sola, para equilibrar mis miedos, para envenenar de apoco mis recuerdos, para quererme un poquito y poder quererte como quiero. Para desintoxicarme del pasado...

martes, 25 de octubre de 2016

;

Y aquella historia, la primera de toda mi vida, murió silenciosa con un punto final. Pero lo malo de vivir un cuento que no acaba ni mal, ni bien, es que me dejó igual que cuando lees uno impreso en papel. Vacía.

viernes, 21 de octubre de 2016


- ¿Qué haces?

+ Me marcho.

- Parece que huyas.

+ ¿Huir? ¿De qué?

- No sé si huyes buscando algo que deseas o huyes dejando algo que te da miedo desear.

domingo, 16 de octubre de 2016

Amanece un nuevo día, pero no hay nada nuevo, siempre el mismo sol, la misma ciudad, la misma gente, el mismo sentimiento de vacío cuándo te levantas, de no saber que estás haciendo con tu vida y la misma sensación de estar encarcelado y no poder hacer nada para cambiarlo.

miércoles, 12 de octubre de 2016

formas de saber que tu ausencia duele todavía

Definitivamente no había un mejor día. Amanece a las dos de la tarde pero parecen las ocho de la mañana. Fuera llueve y el aire se encarga de establecer la banda sonora. El frío llega mientras las personas se despiden. Despedidas, miles de ellas, de todas las formas y todos los colores. Historias que acaban con un cuídate o con un échale cojones, esto te toca pasarlo sola.

Y lo que nadie sabe es que así estoy desde marzo, despidiéndome; sola. Y es que nunca fue un buen mes. Pasan miles de personas por nuestra vida, unas se quedan a vivir bajo sonrisas y otras bajo lágrimas. Pero acabas echándolas. Tienes que hacerlo. Llegas al tope y te das cuenta de que nadie se merece que no le des todo lo que tienes para ofrecer.

Entregaos, en cuerpo y alma. Pero hacedlo cuando estéis seguros de algo, no viváis deprisa, que la vida se encarga de frenarte y no con suavidad precisamente. No prometáis el cielo y la tierra cuando no sabéis ni en qué punto os encontráis vosotros. Y no creáis que podéis controlarlo todo, porque llegará un día que te estallará en la cara, y ahí, no quedará nadie.

"Nunca había sentido tanto una despedida como en esta ocasión. No sabemos lo que deparará la vida ni a dónde llegaremos, pero sólo te pido como ultimísimo favor que pienses eso de ponerle el broche final (...), de escucharme y escucharnos, de escuchar 'Hometown Glory' y 'To build a home' y darnos cuenta de que lo nuestro ha sido lo más bonito y verdadero que nadie podrá vivir nunca. Y si no, cuídate mucho (...), confía en ti y en que todo lo que quieras vas a tener, porque personas como tú... ya no."

La suerte, definitivamente, nunca se olvida.

martes, 11 de octubre de 2016

incomplete

Porque tú te mereces a alguien que se entregue como si se le fuese la vida en ello. Que no tenga excusas, ni prisa, ni dudas, ni un pasado demasiado reciente.

domingo, 2 de octubre de 2016

eres mi rincón favorito de Madrid

Ahora tu recién estrenado Madrid tiene un pequeño trozo de mi. Las escaleras del metro te parecerán interminables sin mis besos y yo las recordaré cada vez que cierre los ojos. La 2 de Mayo sabe un poco a Granada, y Malasaña ha sido testigo de cómo te miro. Tu mano se ha paseado con la mía por mitad de Gran Vía, y los animales nos han dicho a gritos que nuestro amor no es normal. El barrio de los seis colores nos ha visto reír, y tu pelo ha deambulado por calles desconocidas topándose con un par de novelas de Agatha Christie. 

El cielo también se puso de acuerdo, y nos brindó un atardecer destemplado bajo un regalo que vino desde muy lejos. Y tu voz coloreó la tarde del jueves, y la del viernes. Hemos cogido vuelos directos a Estados Unidos bajo un manto de estrellas hecho a medida para nuestros cuerpos. El café se ha endulzado con nuestros abrazos y nos hemos dado cuenta de que hoy es el día.