miércoles, 8 de julio de 2015

WELCOME SUMMER

Ya huele a verano... Sí, sí, ya se que entró oficialmente hace un montón y que hemos rozado temperaturas volcánicas, pero para mí no ha llegado hasta hoy. Bueno, casi hoy. El desastre de cuatrimestre al fin está acabado, a la espera de resultados... ¿cómo describirlos?... resultados que pueden rozar el mediocre aprobado, o sobrepasar la fina línea hacia el suspenso más justo. Sea como sea, ya está hecho, hoy no quiero arrepentimientos ni quiero reprimendas, pues empieza mi corto -pero intenso- verano. Corto porque en agosto, la gran mayoría de las tardes serán con el aire acondicionado a menos mil grados y nadando entre apuntes. Intenso porque voy a poder aburrirme sin sentirme mal, y porque por fin voy a poder disfrutar al cien por ciento de este nuevo lugar. Sin embargo, me resulta imposible tener esa felicidad completa, mi cabeza sigue sin querer desprenderse de ciertos recuerdos, personas, instantes, sentimientos... Un stand by continuo que no permite avanzar ni retroceder. Como un reloj sin pilas, marcando siempre las "te echo de menos" menos cuarto. Resignarse queda.

8 de julio... cuántas ganas tenía de que llegaras.


No hay comentarios:

Publicar un comentario