Y es que ya no sé ni cómo explicarlo. Sería un tópico decir que pienso en ti a cada segundo, aunque sea cierto… Escucho una y otra vez nuestra canción y me acuerdo de aquel perfecto 25, y del 26, y del 29, y de cada día de mi vida en la que tú has sido la única protagonista. Y es que ya no es solo el hecho de besarte, de saber que tu boca y la mía están siendo una en ese determinado momento… es saber que ahí solo piensas en mí, y me sonríes, y yo no puedo evitar hacer lo mismo… Tienes magia, no sé que me transmiten tus ojos pero solo con mirarte me siento llena, y no deseo nada más. Yo lo sabía, la espera había valido la pena. Ni siquiera 7 meses me han parecido mucho, contando todas las noches que he llorado y te he echado de menos, contando las ganas que tenía de verte a cada segundo y sabía que no podía hacerlo… Esa impotencia desapareció, pero ¿sabes? Está volviendo, y me mata. Me agota y me va quitando un poco de energía cada día, y ya van 7...

No hay comentarios:
Publicar un comentario