viernes, 12 de agosto de 2011

written in the stars

No sabría decirte como, ni tampoco explicártelo, pero sabría definirlo. Sabría definirte como caen las gotas de lluvia y chocan contra el cristal, algo tan sencillo pero que tiene su duración. Tiene su duración al igual que un una estrella fugaz, es veloz pero dura. Sabes, a mi las estrellas fugaces me parecen algo tan realmente estúpido, pedir un deseo cada vez que se ve una, que escasas veces son, ¿de verdad creen qué se cumplirán sus deseos? Es algo tan iluso, porque no es un deseo que tendría que cumplir esa estrella fugaz, solo unos cuantos millones de deseos de cada persona que ha visto esa estrella fugaz y a pedido un deseo como de costumbre, lo peor de todo es que yo lo sigo haciendo, y creo que no pararé de hacerlo, simplemente por el hecho de que existe esa pequeña curiosidad que da a saber si se cumplirá el deseo, no sé si es algo psicológico o no, pero cuando pedí el deseo, no se cumplió la verdad, pero sé que algo relacionado con ello pasó. Cada vez que miro el cielo de noche, me recuerda a esa estrella fugaz, y me pregunto, ¿qué diablos has hecho? Has removido el mundo, has golpeado mis sentimientos, reventado mi emoción espantando cada interrupción en cualquier momento, sin dejar rebobinar ni avanzar rápidamente, enserio, ¿qué has hecho? La desorientación a invadido mi mente y ahora no sé exactamente en qué situación me presento, ahora no sé si estoy en uno de esos bocadillos de los cómics de Mortadelo y Filemón y debo decir alguna tontería, no sé si estoy en una de esas películas de acción donde debo protegerme a base de artes marciales, no sé si estoy en medio del Titánic hundiéndome o solo que me estoy mintiendo, sabiendo que estoy en la realidad. ¿Sabéis ese dicho que dice; hago lo que QUIERO, CUANDO quiero, con QUIEN quiero y DONDE quiero? Pues del dicho pasa a ser una verdad. Para mí ese dicho es el significado de una persona manipuladora, que sabe perfectamente como mentir a la gente, y conseguir lo que quiso como capricho. A veces no sabes cómo parar los pies a ese tipo de personas, son expertas, profesionales, saben estupendamente como hundirte y hacerte el más feliz del mundo en cuestión de segundos, y nos resultan amenazantes para nuestra pobre autoestima. Caemos en las trampas como animales, obedecemos como perros y seguimos el juego como niños pequeños. Pero a veces te das cuenta que esa estrella no te ha jodido tanto la vida, en realidad todos esos pensamientos negativos, solo son fruto de tu imaginación.



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